El Reino Unido abandonó la Unión Europea el pasado 31 de enero de 2020, a medianoche, dando lugar a lo que conocemos como Brexit. En ese momento entró en vigor el Acuerdo de Retirada. Fueron casi tres años de un proceso que comenzó el 29 de marzo de 2017, cuando el Reino Unido notificó oficialmente al Consejo Europeo la intención de salir de la Unión.

De esta manera, tras 47 años de pertenencia del Reino Unido a la UE, ahora es un tercer país con todas sus consecuencias, tanto económicas, como comerciales y políticas. Sin embargo, durante todo el 2020, y hasta el 31 de diciembre pasado, la UE y el Reino Unido pasaron un período transitorio de mutuo acuerdo.

Esto significa que, durante lo que restaba de 2020, los ciudadanos, los consumidores, las empresas, los inversores, los estudiantes y los investigadores siguieron con su día a día sin cambio alguno, mientras que la legislación de la UE se aplicaba al Reino Unido de la misma manera que siempre hasta el fin del período.

Ya en 2021, finalizado ese período transitorio, el Reino Unido ya no pertenece a la Unión Europea y, por tanto, existen una serie de consecuencias para todos que vamos a explicar de manera resumida en este artículo.

La cooperación entre la Unión Europea y el Reino Unido

Desde el primer momento, la UE trabajó sin descanso para llegar a un acuerdo con el Reino Unido. Como es normal, también se preparaba para la eventualidad de que no se llegase a ningún acuerdo.

El Grupo de Trabajo para las Relaciones con el Reino Unido (UKTF, por sus siglas en inglés) de la Comisión Europea coordinó toda la labor de la UE para prepararse ante las cuestiones estratégicas, operativas, jurídicas y financieras relacionadas con la retirada del Reino Unido y su futura relación con la Unión Europea.

Ahora, con el período transitorio finalizado, el Reino unido es oficialmente un tercer país y por eso se ha dejado de aplicar allí el Derecho de la UE. ¿Qué implicaciones tiene esto? La primera es a efectos de aduanas.

En este sentido, desde el 1 de enero de 2021 el Reino Unido recibe el mismo trato que cualquier país que no pertenece a la UE, y por eso para cualquier intercambio comercial entre ambas partes han de aplicarse todos los procedimientos y trámites aduaneros.

Existe una excepción en el caso de Irlanda e Irlanda del Norte, puesto que ya existía un Protocolo acordado anteriormente, y por eso las normas y procedimientos aduaneros de la UE siguen aplicándose en general a todos los bienes que entran y salen de Irlanda del Norte.

¿Cómo afecta esto a las empresas?

Como es lógico, los empresarios de toda Europa tienen dudas acerca de las relaciones actuales con el Reino Unido en virtud del Brexit, ahora que ya es una realidad. Por eso, la Comisión Europea pone a disposición de todo el mundo la mayor cantidad de información posible para entender bien a qué atenerse, qué procedimientos son necesarios y cómo va a afectar esto al comercio.

En resumidas cuentas, podemos decir que la retirada del Reino Unido de la UE afectará a las empresas en determinados casos, como, por ejemplo:

  • Si la empresa vende (o compra) bienes o presta servicios al Reino Unido (o los recibe).
  • Si transporta bienes a través del Reino Unido.
  • Si utiliza materiales y bienes del Reino Unido para comerciar en el marco de regímenes preferenciales con países socios de la UE.

Es decir, si la actividad de la empresa implica que ha de comerciar con el Reino Unido, o simplemente, si tiene que transportar algún bien a través de su territorio, el Brexit va a afectar en mayor o menor medida a esa empresa.

Las implicaciones son numerosas, sobre todo si nos fijamos en el terreno fiscal y en el aduanero. Por ejemplo:

  • Será necesario presentar declaraciones aduaneras al importar o exportar mercancías a/desde Gran Bretaña (porque Irlanda del Norte tiene su propio acuerdo, como ya dijimos) o al transportar sus bienes a través de Gran Bretaña.
  • Es obligatorio facilitar datos sobre seguridad y protección.
  • La empresa deberá tener un certificado especial para importar o exportar determinados bienes, y cumplir trámites adicionales si importa o exporta productos sujetos a impuestos especiales.
  • El IVA es diferente, por tanto, es necesario que la empresa conozca y cumpla las normas y procedimientos establecidos.

Existe mucha documentación a disposición de todas las empresas para que conozcan en detalle todo lo necesario para seguir comerciando con el Reino Unido, desde el tema de los impuestos especiales, el IVA para mercancías y para servicios (que son diferentes), todo sobre los temas de aduanas y el origen preferencial, incluso unos casos prácticos sobre importación y exportación que pueden servir de guía para las empresas.

Además, se ha publicado una guía rápida para las empresas, para que sepan cómo pueden adaptarse tras el período transitorio, y en la web de la Comisión Europea hay acceso a toda la información condensada y actualizada sobre la ya efectiva retirada del Reino Unido de la UE (la versión en inglés es la más actualizada, pero también se puede leer en español).

 

08/01/2021
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Category: Blog

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