Historias personales de UE

La Unión Europea influye en las vidas de millones de sus ciudadanos gracias a las herramientas de que dispone para financiar proyectos de todo tipo, y para todos: ofrecer herramientas prácticas a los ciudadanos para que puedan formarse, desarrollar su actividad, o atender sus necesidades de salud, sin importar dónde vivan.

Hay centenares de ejemplos que podemos poner para ilustrar cómo influye la UE en las historias personales de sus ciudadanos. Hoy, seleccionamos siete.

Son casos reales de personas que, gracias a la Unión Europea, han podido seguir adelante con sus actividades, poner en marcha un sueño, recibir atención médica allá donde parece imposible… Son historias de integración, de superación, de esfuerzo. En definitiva, son historias de Europa.

Ann-Marie Larsson, ciudadana sueca

Ann-Marie Larsson vive en el norte de Suecia, en una región remota que no dispone de centro de salud, y donde apenas vive ya gente. La población ha ido mermando con el tiempo y ya son pocos los vecinos que siguen allá.

Gracias a un centro de salud virtual, financiado por la Unión Europea, pudo salvar su vida cuando se le diagnosticó a tiempo un cáncer de colon. Gracias a la telemedicina, Ann-Marie puede ser visitada por un médico especialista en el centro de salud más cercano a su lugar de residencia.

Para la UE, el apoyo a la salud pública es esencial para garantizar el bienestar de sus ciudadanos, de ahí que sea tan importante apoyar con financiación iniciativas como esta que os acabamos de mostrar.

Miodrag, agricultor rumano

Miodrag Rusimovici es un pequeño productor hortofrutícola rumano que veía cómo, con sus inversiones personales, poco podría crecer su actividad. En Rumanía, los préstamos de inversión para actividades como la de Miodrag solo se conceden a las grandes explotaciones.

La importancia de los fondos europeos para la explotación de Miodrag fue clave: con ellos levantó tres invernaderos profesionales, abrió un pozo para regar, y la granja creció gracias a ello. Hoy, su hijo puede trabajar junto a él, y la familia está más unida y feliz.

Los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos son gestionados conjuntamente por la Comisión Europea y los países de la UE, y se destinan a invertir en la creación de empleo y en una economía y un medio ambiente europeos sostenibles y sanos.

Lealdina, dueña de un restaurante en Portugal

Durante 2017, terribles incendios asolaron Portugal, provocando numerosas pérdidas humanas y daños materiales incontables. Entre estos últimos, el restaurante de Leoldina fue pasto de las llamas y sufrió terribles daños. La inversión para reconstruir el restaurante era demasiado importante para Leoldina, quien, a su edad, ya no se veía con el ánimo para rehacer su vida.

La Unión Europea contribuyó con 47.000 euros a que Lealdina recuperase su negocio y pudiera emprender una nueva etapa, más optimista, haciendo lo que más le gusta hacer.

Mediante instrumentos como el Fondo de Solidaridad de la UE, los europeos reciben ayudas cuando suceden catástrofes naturales. Solo para hacer frente a la que acaeció en Portugal entre junio y octubre de 2017, la ayuda procedente del Fondo de Solidaridad ascendió a 50,7 millones de euros.

Pascal, pionero del programa Erasmus

Pascal Bonnichon fue parte de la primera edición del Programa Erasmus hace más de 30 años. El joven Pascal fue a Irlanda, y allí encontró el amor y, también, a sí mismo. Él mismo nos cuenta su emotiva historia de descubrimiento, destacando la apertura de miras que nos aporta la posibilidad real de movernos entre países sin grandes impedimentos.

Pascal se siente europeo, francés, irlandés, español, alemán… Participar en un programa como Erasmus, y como todos los que vinieron después, permitió a miles de europeos conocer otra vida, otra cultura y otro país.

En la actualidad, Erasmus se llama Erasmus+, y es el programa de la UE para apoyar la educación, la formación, la juventud y el deporte en Europa. Su presupuesto actual, de 14.700 millones de euros, brindará a más de 4 millones de europeos la oportunidad de estudiar, formarse y adquirir experiencia en el extranjero.

Zuzia, una niña afectada por una de las muchas enfermedades raras

Las enfermedades raras son aquellas que afectan a menos de una persona por cada 2.000 y que, por lo tanto, son más difíciles de investigar puesto que se dedican más recursos a enfermedades más prevalentes. Además, al haber relativamente pocos casos en el mundo de estas enfermedades, el estudio de estas es más complejo.

La Unión Europea, en cuyo territorio viven 30 millones de personas que padecen de enfermedades raras, apoya la investigación de este tipo de afecciones. Aunque cada una de estas enfermedades afecta a un número muy reducido de personas, juntas son millones de causas por las que luchar e investigar.

Para luchar contra estas enfermedades existen las Redes Europeas de Referencia (RER), redes virtuales de prestadores de asistencia sanitaria de toda Europa. Su misión es facilitar el debate sobre afecciones y enfermedades raras o complejas que requieran un tratamiento muy especializado y una concentración de conocimientos y recursos. Además, existen otros proyectos relacionados financiados por la UE.

Jean-Jacques, sastre francés

La competencia feroz termina cada año con miles de pequeñas empresas familiares, incapaces de soportar la presión de proveedores más baratos, precios más ajustados y el alcance global de dicha competencia.

Este podría haber sido el caso de Jean-Jacques, un emprendedor francés dedicado a la sastrería que vio cómo, por la presión de esta competencia tan fuerte, su negocio local iba reduciendo sus beneficios y corría el riesgo de desaparecer.

Gracias a la transformación digital y a las ayudas que proporciona la UE, este emprendedor francés pudo abrir un nuevo taller y llevar su negocio a cualquier rincón del mundo, trabajando en la actualidad con más de 35 países.

La Transformación Digital es una de las seis prioridades de la presidenta Von Der Leyen, y, gracias a esta iniciativa, negocios como el de Jean-Jacques salen adelante en la UE.

Mustafá, diseñador sirio en Finlandia

La historia de Mustafá Alshihani representa las historias de miles de refugiados que han encontrado su oportunidad en la UE. Mustafá escapó de su Siria natal a raíz de la guerra y la falta de libertades y recaló en Finlandia.

Mustafá es diseñador de interiores y participó en Tampere (Finlandia) en un proyecto europeo en el que colaboraban trabajadores locales y refugiados, el proyecto ARC (Active Refugees in the Community).

 

La UE presta apoyo a las administraciones nacionales y locales mediante la coordinación de políticas, el intercambio de conocimientos y la concesión de recursos financieros, de manera que los Estados miembros pueden tener recursos para la integración de los inmigrantes en sus sociedades.

Por miles de ejemplos como estos, es que todos los ciudadanos europeos podemos decir alto y claro: #CuentoConEuropa.

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