Di no a los plásticos de un solo uso

El problema mundial con el plástico es grave. Se trata de un flagelo medioambiental y que afecta al cambio climático. Existen demasiados plásticos, y su cantidad en forma de desechos no deja de aumentar, así que su impacto en la biodiversidad y su contribución al calentamiento global se multiplica.

La Unión Europea se ha planteado el problema del plástico desde diversos puntos de vista, entre ellos, el de la economía circular. La Comisión Europea adoptó el nuevo Plan de Acción de Economía Circular (CEAP, por sus siglas en inglés) en marzo de 2020, y es uno de los principales componentes del Pacto Verde Europeo. Si quieres saber más sobre esta economía circular y el Plan de la UE, puedes consultar este artículo.

La transición de la Unión a una economía circular conseguirá liberar presión sobre los recursos naturales. Además, es una vía para crecer económicamente al crear empleos sostenibles, y es un requisito imprescindible para alcanzar el objetivo de neutralidad climática de la UE para 2050.

Por eso, hemos de decir un rotundo NO a los plásticos de un solo uso. Con el comienzo de 2021 se prohibieron los plásticos de un solo uso como platos, cubiertos, pajitas y bastoncillos para los oídos, en todo el territorio de la UE.

Esta medida ya aprobada se complementa con otras nuevas medidas que pretenden mejorar considerablemente la tasa de reciclado de los plásticos. Los objetivos están muy claros: los Estados miembro deben recuperar el 90% de las botellas de plástico en 2029, mientras que los hitos intermedios se sitúan en 2025 (el 25% del plástico de las botellas deberá ser reciclado) y en 2030 (elevando ese porcentaje al 30%).

El problema del plástico de un solo uso

Un informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) revela datos preocupantes sobre el uso de los plásticos en general: no sólo se fabrican más objetos plásticos, sino que también crece su uso y el comercio de plásticos. También revela preocupación no sólo por cómo se desechan los plásticos en los océanos y en otros medios, sino también por su contribución al cambio climático, así como los nuevos retos relacionados con la pandemia de la COVID-19.

El informe señala tres vías para desarrollar en el futuro y frenar, si no solucionar, el problema del plástico: un uso más inteligente de los plásticos; una mayor circularidad; y el uso de materias primas renovables para su fabricación.

Si el plástico en general es nocivo para el medio ambiente, el plástico de un solo uso lo es más por su ciclo de vida tan corto: desde que adquirimos un producto (por ejemplo, una pajita plástica) hasta que lo desechamos pasa muy poco tiempo. Y eran miles y miles de millones de pajitas plásticas desechadas a diario. Y también platos de plástico (en cumpleaños infantiles, fiestas informales, campings…). Era el cuento de nunca acabar.

En este punto, encima, aparece la pandemia del coronavirus. El uso masivo de mascarillas de plástico y guantes, tendientes a limitar la propagación del virus de la COVID-19, produce un aumento de los desechos plásticos. Además, implica un incremento en la utilización de artículos de plástico de un solo uso como los recipientes de comida para llevar, o los embalajes de plástico en las ventas online.

¿Cómo contribuir a la causa? ¿Cómo puedes cambiar tus hábitos de consumo de plásticos y ayudar al medio ambiente?

Las botellas de agua son uno de los principales productos plásticos consumidos en todo el mundo. Son un enorme problema medioambiental por sí mismas, así que puedes contribuir a reducir la cantidad de desechos procedentes de ellas reutilizándolas siempre que sea posible.

Aunque por norma general no se recomienda rellenar varias veces las botellas de plástico por la progresiva acumulación de gérmenes y bacterias en su interior, la verdad es que, si no se someten a temperaturas excesivas que estropeen el plástico y son botellas etiquetadas como PET 1 sí se pueden reutilizar si se lavan con regularidad para eliminar las bacterias y microorganismos que pueden suponer un riesgo para la salud.

Podemos pensar en otros usos creativos para las botellas de plástico, como, por ejemplo:

  • Hacer manualidades con los niños, como linternas, lámparas, disfraces, huchas, recipientes para guardar lápices de colores, etcétera. En la web existen miles de ideas que puedes aprovechar.
  • Crear ingeniosos sistemas de riego para el jardín, o para las macetas.
  • Utilizar las botellas como macetas, por ejemplo, para plantar tomates en la terraza o el balcón.
  • Crear un Kondenskompressor para, además, reducir las necesidades de agua para riego hasta 10 veces.

Por otro lado, contribuimos a reducir nuestro consumo de plásticos al emplear bolsas reutilizables; botellas de plástico fabricadas para ser reutilizadas; evitar el consumo de productos envasados con plástico de un solo uso (sí, la comida a domicilio es un ejemplo); comprar, siempre que puedas, a granel utilizando bolsas reutilizables…

Como ves, las acciones individuales que puedes hacer tú mismo son numerosas. Hay que pensar con mentalidad global: si cada uno nos preocupamos por hacer un uso más responsable de los plásticos e incorporamos las acciones sostenibles en nuestro día a día, el poder agregado de esas acciones sí será determinante para frenar el cambio climático y conseguir una economía circular eficaz.

 

 

 

 

 

18/06/2021
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Category: Blog

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