El espacio Schengen es una zona en la que una serie de países europeas, como España, han decidido eliminar los controles fronterizos en las fronteras comunes, también conocidas como fronteras interiores.

De esta manera, se favorece la libre circulación, y sin restricciones, de personas, bienes, servicios y capital.

A esta eliminación virtual de las fronteras interiores, el Espacio Schengen añade unas normas comunes de control de fronteras exteriores. Por ejemplo: si un ciudadano canadiense entra a la Unión Europea por España, ya no es necesario que haga un control fronterizo para pasar a Francia, ya que ambos países son miembros de este espacio común.

Es decir que el espacio Schengen se comporta como un único país en cuestiones migratorias al establecer una política común de visados.

Junto con esta unificación de los controles fronterizos se potencia también la lucha contra la delincuencia mediante el fortalecimiento del sistema judicial común y la cooperación policial.

No se debe confundir el espacio Schengen con la Unión Europea, ya que hay países miembros que no forman parte del espacio y, a la inversa, existen países adheridos al espacio Schengen que no pertenecen a la UE.

Si lo deseas, puedes consultar la lista de países que pertenecen al espacio Schengen en el documento elaborado por la Comisión Europea.

La libertad de circulación, un valor europeo esencial

El espacio Schengen permite la libre circulación entre los países adheridos, pero se pueden reestablecer temporalmente los controles fronterizos en situaciones excepcionales, tal y como puede suceder en situaciones de crisis migratorias o en alertas por terrorismo.

En el resto de las situaciones, al pertenecer a la zona libre de controles fronterizos internos, los países pertenecientes:

  • no realizan controles fronterizos en sus fronteras interiores (es decir, en las fronteras entre dos estados Schengen);
  • sí realizan controles armonizados, ajustados a criterios claramente definidos, en sus fronteras exteriores (es decir, en las fronteras entre un estado Schengen y un estado no perteneciente a Schengen).

De esta manera, los controles se limitan a la frontera exterior, y tanto los ciudadanos de la UE como los de terceros países adscritos pueden viajar con libertad por todo el espacio.

Es decir, cualquier persona, independientemente de su nacionalidad, puede cruzar las fronteras internas sin ser sometida a controles fronterizos.

Sin embargo, las autoridades nacionales competentes pueden realizar controles policiales también en las fronteras internas y en las zonas fronterizas, siempre que dichos controles no sean equivalentes a los controles fronterizos. 

Esto es válido para los casos que se basan en información y experiencia policiales generales, como la solicitud de documentación, o realizar preguntas generales sobre la estadía o los motivos de un viaje.

Características principales del Espacio Schengen

  • viajar a los países que forman parte del espacio Schengen con fines turísticos o de negocios;
  • durante un máximo de 90 días dentro de cualquier período de 180 días.

Estos visados se pueden obtener de manera sencilla gracias a las solicitudes simplificadas, el trato favorable a las familias (los menores de entre 6 y 18 años pueden quedar exentos de las tasas) y la posibilidad de realizar las solicitudes con hasta seis meses de antelación. 

Además, los viajeros habituales con un historial de visados limpio ya no tendrán que solicitar un nuevo visado cada vez que viajen a la UE.

El Espacio Schengen, una forma

A modo de resumen, podemos decir que la abolición de fronteras entre los países europeos miembros del Espacio Schengen permite:

  • Que los ciudadanos de cualquier país del mundo, cuando se encuentren en el Espacio Schengen, puedan cruzar libremente las fronteras interiores de los países Schengen, libres de controles fronterizos.
  • Que existan estándares compartidos para el cruce de las fronteras exteriores de los países del Espacio Schengen.
  • Que se puedan establecer condiciones armonizadas de visado de entrada y de estancia de corta duración para todos los países Schengen.
  • Una mejora de la colaboración entre la policía de los países miembros.
  • Colaboración judicial privilegiada entre los países del Espacio Schengen.
  • Una base de datos compartida que ayuda a los países miembros a intercambiar información rápidamente sobre personas y bienes, el conocido como Sistema de Información de Schengen.
  • Si no se cuenta con una seguridad interna completa debido a una amenaza grave, un país del Espacio Schengen puede reintroducir temporalmente controles fronterizos en sus fronteras interiores, pero durante no más de 30 días.

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