UEproSalud: Objetivo recuperación sanitaria

Si hay un sector afectado por la COVID-19 es, sin duda, el de la salud. Las infraestructuras y los propios sanitarios han sufrido con dureza los peores momentos de la pandemia (ver el enlace, que te lleva a un artículo sobre educación), mientras luchaban por atender a los enfermos. 

Por ese motivo, es una gran noticia la puesta en marcha de UEproSalud, el mayor programa de salud jamás ejecutado en términos monetarios, que contribuirá a la recuperación posterior a la COVID-19 a través de diferentes acciones que buscan la mejora de los niveles de salud de la población de la UE; el apoyo a la lucha contra las amenazas transfronterizas para la salud; y el impulso de la preparación y la capacidad de la UE para responder eficazmente a futuras crisis sanitarias.

El programa UEproSalud una gran herramienta para lograr lo que se conoce como Unión Europea de la Salud. Durante los últimos meses, los sistemas sanitarios en todo el mundo se han puesto a prueba, y hemos aprendido valiosas lecciones que podemos aplicar para futuras crisis.

Con todo lo aprendido, el objetivo debe ser fomentar las inversiones que permitan una mejor preparación frente a futuras crisis sanitarias, además de blindar nuestros sistemas sanitarios y hacerlos más sólidos, resilientes y accesibles para los ciudadanos.

La misión del programa UEproSalud es proporcionar un esquema de financiación para el período 2021-2027 que garantice la protección de la salud en todas las políticas y actividades de la UE. Tiene un gran presupuesto, nunca antes visto en este contexto, que alcanza los 5.100 millones de euros. Con él se financiará a los países miembros de la UE, a organizaciones sanitarias y a organizaciones no gubernamentales (ONG).

¿Qué objetivos tiene UEproSalud?

Los objetivos concretos del programa UEproSalud, además de lo que hemos dicho sobre financiar países, organizaciones y ONG, son diversos y se pueden esquematizar así:

  • mejorar y fomentar la salud en la Unión;
  • proteger a la población de la Unión frente a las amenazas transfronterizas graves para la salud;
  • mejorar la disponibilidad de los medicamentos, los productos sanitarios y los productos pertinentes para las crisis, y hacerlos más accesibles y asequibles;
  • reforzar los sistemas sanitarios, su resiliencia y la eficiencia de los recursos.

Para garantizar que la UE se pueda preparar ante nuevas amenazas que puedan afectarnos a nivel de país (amenazas que, posiblemente, nos llegan a través de nuestras fronteras: desde el resto de los países de la Unión, pero también de terceros países), el objetivo es acumular reservas de suministros médicos. Esto es, medicamentos, instrumental y todo lo necesario para atender a la población en caso de necesidad.

Tener reservas nos permitirá aliviar cualquier interrupción en la logística y el transporte por un tiempo. El año pasado, por ejemplo, hubo dificultades de distribución que se podrían haber capeado con las reservas de medicamentos.

Por otro lado, cuando hablamos de reservas también nos referimos a disponer de una reserva de personal y expertos sanitarios que se pueda movilizar rápidamente en respuesta a las crisis sanitarias en toda la UE. Esto permitiría reforzar los recursos sanitarios de un país que lo necesite. Ya sabemos que las crisis sanitarias pueden afectar de diferente manera a los países miembros, dependiendo de las infraestructuras que tengan o, simplemente, porque la enfermedad o la crisis sea más severa por alguna razón.

También es vital reforzar la vigilancia de las amenazas para la salud a medida que se van conociendo para tener mayor margen de maniobra. Sobre todo, es importante la detección temprana y la valoración exacta del nivel de amenaza para actuar en consecuencia.

En cuanto al refuerzo de los sistemas sanitarios, el objetivo es conseguir que puedan afrontar las epidemias y los retos a largo plazo estimulando, por un lado, la prevención de las enfermedades y la promoción de la salud (en cuanto a un estilo de vida saludable, pero también mediante atención prioritaria a la propia salud) en una población europea que, como marcan los datos, envejece progresivamente. 

En una época en la que la digitalización es signo de adaptación a los nuevos tiempos, y una de las herramientas principales en la lucha contra los estragos causados por la pandemia, la transformación digital de los sistemas sanitarios se hace prioritaria, y será un pilar en la recuperación y en la futura preparación de dichos sistemas. 

Además, esta digitalización puede facilitar el acceso a la atención sanitaria de los grupos vulnerables, evitando hacerla presencial si no es estrictamente necesario. 

Para finalizar, el hecho de que los medicamentos y los productos sanitarios estén disponibles y sean asequibles para todos es indispensable para combatir las crisis sanitarias, así que es una de las bases sólidas sobre las que se va a cimentar la Unión Europea de la Salud. No nos olvidamos de las cuestiones de sostenibilidad, tan necesarias en cualquier industria, pero especialmente en la sanidad, que se articularán promoviendo la innovación médica y farmacéutica y una fabricación más ecológica.

 

22/04/2021
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Category: Blog

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