Queremos convertirnos en el primer continente del mundo en ser climáticamente neutro, y para ello disponemos del Pacto Verde Europeo. ¿Cómo se financia un proyecto tan ambicioso y decisivo?

El Pacto Verde Europeo es la herramienta creada por la Comisión Europea para trabajar en la dirección de la sostenibilidad y para una transición ecológica completa. 

Queremos emitir menos gases contaminantes, y también invertir en investigación e innovación de vanguardia, de manera que conservemos el patrimonio natural de nuestro continente.

El plan de la Unión Europea es que Europa sea un continente climáticamente neutro en 2050. Para hacer realidad ese momento habrá que trabajar muy duro y hacer grandes inversiones por parte de todos: la UE; los diferentes Estados miembro; y también el sector privado.

El Plan de Inversiones del Pacto Verde Europeo (o Plan de Inversiones para una Europa Sostenible) se presentó el pasado mes de enero y permitirá movilizar la inversión pública y fondos privados gracias a las herramientas financieras de la Unión, principalmente a través de investEU.

Para emprender esta transformación, debemos tener en cuenta que no todas las regiones pueden contribuir de igual manera. 

Para algunas de ellas puede ser todo un reto enfrentarse a esta transición, y verán cómo han de emprender una profunda transformación socioeconómica con el objetivo de que nadie se quede fuera. Para eso se ha creado el Mecanismo para una Transición Justa: una ayuda fundamental para lograr el éxito en esta empresa.

Así se articula el Plan de Inversiones del Pacto Verde Europeo

Gracias a este Plan de Inversiones del Pacto Verde Europeo será posible estimular las inversiones públicas y privadas necesarias para la transición hacia una economía climáticamente neutra, ecológica, competitiva e inclusiva

Para entenderlo bien, explicamos las tres patas fundamentales sobre las que se sostiene:

  • Financiación: se va a poner en marcha un plan de financiación de un billón de euros durante la próxima década, algo que, dada su magnitud (única en la historia), atraerá la financiación privada.
  • Capacitación: la UE proporcionará herramientas para los inversores al considerar la financiación sostenible como un elemento central del sistema financiero. Se facilitarán las inversiones sostenibles fomentando el presupuesto y la contratación ecológicos, además de crear instrumentos para hacer más fácil la aprobación de ayudas para las regiones en transición.
  • Apoyo práctico: la Comisión prestará apoyo a las autoridades públicas y a los promotores de proyectos con vistas a la planificación, diseño y ejecución de proyectos sostenibles.

Como ya adelantamos, existe un mecanismo previsto para evitar las desigualdades y conseguir que ningún Estado miembro se quede atrás en esta transición ecológica.

Se trata del Mecanismo para una Transición Justa, que proporcionará apoyo específico para movilizar un mínimo de 100.000 millones de euros entre 2021 y 2027 que servirán para hacer más llevadero el impacto que supone la transición para ciertas regiones, las más afectadas.

Este mecanismo recibirá financiación de tres fuentes principales:

  1. El Fondo de Transición Justa. Este fondo tendrá 7.500 millones de euros de nuevos fondos de la UE, además de la propuesta de la Comisión para el próximo presupuesto a largo plazo de la UE. Los Estados miembros serán los que determinen los territorios que se verán beneficiados, y deberán comprometerse a aportar un euro por cada euro del Fondo de Transición Justa con cargo al Fondo Europeo de Desarrollo Regional y del Fondo Social Europeo Plus. Por otro lado, los Estados miembros aportarán recursos nacionales adicionales. El total en cuanto a financiación será de entre 30.000 y 50.000 millones de euros.
  2. El Régimen de transición específico con cargo a InvestEU, que reportará hasta 45.000 millones de euros en inversiones. 
  3. El mecanismo de préstamos al sector público del Banco Europeo de Inversiones respaldado por el presupuesto de la UE, que movilizará entre 25.000 y 30.000 millones de euros en inversiones.

Y es que el Pacto Verde Europeo es un proyecto de vital importancia para el futuro de nuestro continente y de las personas que lo habitamos.

Tal y como sostiene la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, «las personas ocupan un lugar central en el Pacto Verde Europeo […] La transformación en perspectiva no tiene precedentes, y solo funcionará si es justa y si funciona para todos».

Por su parte, el vicepresidente ejecutivo responsable del Pacto Verde Europea, Frans Timmermans, conoce bien el impacto que esta transición puede tener en la vida de todos los europeos: «La necesaria transición hacia la neutralidad climática va a mejorar el bienestar de las personas y hacer que Europa sea más competitiva, pero exigirá mayores esfuerzos de los ciudadanos, los sectores y las regiones que dependen de los combustibles fósiles más que los demás».

El vicepresidente ejecutivo responsable de Una Economía al Servicio de las Personas, Valdis Dombrovskis, destaca la determinación y el compromiso político de la UE para hacer frente al cambio climático con la ayuda del Pacto Verde: «En primer lugar, utilizaremos el presupuesto de la UE a fin de movilizar fondos privados para proyectos ecológicos en toda Europa y apoyar a las regiones y a las personas más afectadas por la transición. En segundo lugar, crearemos los incentivos reglamentarios adecuados para que prosperen las inversiones ecológicas. Por último, en orden, pero no en importancia, ayudaremos a las autoridades públicas y a los agentes del mercado a determinar y desarrollar tales proyectos».

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